31/07/2018: Sus próximos pasos: Un Master y clases de Virtuosísimo
KEREN TOLEDO MILLAGUIR, LA TALENTOSA JOVEN MÚSICO DE PANGUIPULLI QUE SE PERFECCIONA EN “DIPLOMADO DE ESTUDIO MUSICAL CON MENCIÓN EN VIOLONCELLO” EN PARÍS, FRANCIA

Keren Toledo Millaguir.

31/07/2018
Desde muy pequeña que la cellista panguipullense Keren Toledo Millaguir, formada en la Orquesta Sinfónica de Panguipulli, se impuso la idea de que algún día tenía que llegar a Paris, Francia, con el fin de perfeccionarse en lo musical y profesional. A sus 20 años de edad, con el apoyo de su familia y sus padrinos logró concretar su ambiciosa apuesta, y que gracias a su perseverancia y a la música clásica hoy puede decir con orgullo que esa aspiración está siendo plenamente cumplida, con disciplina y un enorme esfuerzo personal.  

Keren Toledo Millaguir a los 13 años de edad ingresó a la naciente Orquesta Sinfónica de Panguipulli, época en que los ensayos se hacían en la Escuela Claudio Arrau Léon. En la historia de Keren aparecen varias personas, como Alexander Sepúlveda, Jorge Faúndez, quienes han incidido  en su desarrollo como músico, una exigente profesión en donde todos los días se aprende algo nuevo. También estuvo su paso por el Conservatorio de Música de la UACH con el maestro Héctor Escobar. Estuvo en la Orquesta Filarmónica de Valdivia.  Luego fue el turno de Cristian Peralta, con quien aprendió en la Universidad de Chile. Para llegar a aprender más música en Paris debió prepararse por ocho meses con el profesor Francisco Pino en la ciudad de Concepción.

Keren Toledo Millaguir en La Casona Cultural de Panguipulli.

Hasta ahí todo bien para Keren Toledo Millaguir, pero ¿Cómo se llega a París?, fue una de las tantas preguntas a las cuales tuvo que buscar respuestas. En entrevista con El Diario Panguipulli.cl la joven músico afirmó que “lo primero fue tomar contacto con gente que estaba en Paris, enviarles videos para ver si estaba en condiciones de audicionar o esperar un tiempo más”. Agrega la joven músico que “la respuesta fue que sí tenía las condiciones de competir por un puesto. Accedí a una beca de apadrinamiento con Eduardo Matte y su familia, que me ayudan con la mitad de lo que debo pagar en mi formación en Francia, el resto lo paga mi mamá, tomé las maletas en la primera semana de septiembre del año pasado y emprendí el viaje”.

Keren Toledo Millaguir confidencia que desde muy pequeña Francia le llamó la atención. “Yo quería París, París o París, investigaba, leía, miraba por Internet, me contacté con chilenos en Francia. Cuando comuniqué esto a mis padres, ellos quedaron de una pieza, se hicieron gestiones hasta que al final se pudo concretar. El mensaje que me quedó es que si lo haces con tiempo, ordenadamente y en forma planificada si se pueden lograr los objetivos”, reconoce Keren.
 
“Hoy estudio en el Conservatorio Regional Rueil Malmason, está en pleno París, que es la isla de Francia, Lo que estoy haciendo es un Diplomado de Estudio Musical con Mención en Violoncello. Ahora, terminada las vacaciones, retorno y terminó esta primera etapa en julio de 2019. Mi vida es de lunes a viernes desde las 08.00 a 20.00 horas en el conservatorio. Pero quiero aprender las técnicas para ejecutar un instrumento prácticamente desconocido que se llama Viola da Gamba, que viene de la época del Barroco, para lo cual debo reunir los fondos con el fin de comprar ese instrumento que vale 600 euros”, manifestó la joven.

Vivir en Paris no es fácil, una ciudad donde todo es caro. El pequeño departamento donde vive Keren cuesta mensualmente 550 euros, el conservatorio son 1.200 euros anuales, a ello se suma el transporte, la comida y gastos imprevistos que suman 250 euros. “Paris es una ciudad que tiene vida en el día y la noche, llena de turistas comiendo en elegantes restaurantes, más las casas de moda, es otro mundo, algo prohibitivo para nosotros los cientos de latinos que estamos estudiando allá”, reconoce Keren.

Por último, Keren confidencia que “de verdad, ser parte de la Orquesta Sinfónica de Panguipulli, haber sido apoyada por La Casona Cultural de Panguipulli, sentir el acompañamiento de mis padrinos y contar con el apoyo de mis padres es algo muy valioso para mí. Mi deseo es seguir estudiando para obtener un Master y tomar las clases de Virtuosismo, o sea,  me quedan cuatro años para completar ese ciclo en París. Ahora quiero volver a Chile a tocar y a enseñar. Ha sido una bonita experiencia de vida, con humildad digo que soy una agradecida de Dios”, concluyó.

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