13/05/2018 - Entrevista de El Diario Panguipulli.cl: Aparte de que el Hospital de baja complejidad no cuenta con la infraestructura, equipamiento ni especialistas que le permitan cumplir con la ley
DIRECTORA DEL HOSPITAL DE PANGUIPULLI ADVIERTE COMPLEJO PANORAMA DE PERDER FINANCIAMIENTO DEL ESTADO TRAS PRESENTAR OBJECIÓN DE CONCIENCIA A LA LEY DE ABORTO EN TRES CAUSALES

Hospital Padre Bernabé de Lucerna de Panguipulli. 

13/05/2018
En el transcurso de los últimos días el Hospital Padre Bernabé de Lucerna de Panguipulli, al igual que otros hospitales y clínicas del país, ha estado presente en el debate nacional a raíz de la recientemente promulgada Ley de Aborto y lo relacionado a la mantención de los convenios por parte del MINSAL con aquellos hospitales y clínicas que se declararon Objetores de Conciencia.

Pero más allá de que el equipo de maternidad y el hospital propiamente tal hayan presentado Objeción de Conciencia, lo que no resiste duda alguna es que el Hospital de Panguipulli, aunque no fuera Objetor de Conciencia, tampoco cuenta con la infraestructura, la tecnología y tampoco los especialistas que permitan aplicar la Ley de Aborto en tres causales ya que es un hospital de baja complejidad, confirmó su directora.

Se asegura que aparte de los problemas económicos que ha evidenciado el hospital, por lo cual se ha debido implementar convenios complementarios dado que las prestaciones,  principalmente a usuarios de los Grupos A y B de Fonasa y también PRAIS son mayores a las que cancela el Estado, por lo que de restarse el financiamiento estatal a través del DFL 36 simplemente dejaría al total de la población usuaria del centro asistencial sin atención. De hecho las prestaciones a Isapres y particulares son mínimas.

Efectivamente el Hospital Padre Bernabé de Lucerna de Panguipulli, dependiente de la Fundación Hospital Panguipulli, sin fines de lucro, cuya infraestructura fue entregada por la  Congregación de Hermanas Maestras de la Santa Cruz, se declaró Objetor de Conciencia motivada por dos razones señala su Directora Administrativa Tilly Rivas Torres. “Nuestras raíces, ya que el establecimiento se inicia como una obra cristiana acatólica y, además, porque todo nuestro equipo maternal presentó Objeción de Conciencia Personal”.

Tilly Rivas Torres, Directora Administrativa del Hospital Padre Bernabé de Lucerna de Panguipulli.

Pero en entrevista de El Diario Panguipulli.cl, Tilly Rivas  confirma que más allá de que el Hospital de Panguipulli haya presentado Objeción de Conciencia por los dos motivos ya señalados, tampoco le es posible practicar el aborto en tres causales, incluso si NO hubiese presentado Objeción de Conciencia. En ese sentido la directora precisa que “eso es correcto, porque para aplicar este procedimiento se requiere de una infraestructura y una cantidad de profesionales que nosotros no tenemos disponibles”.  Tilly Rivas también aclara que “nosotros no tenemos un pabellón habilitado para poder hacer este tipo de procedimientos, no tenemos obstetra ginecólogo 24/7. Entonces, pensar en realizar un procedimiento en condiciones inseguras puede traer consigo dejar a la paciente con secuelas”.

Cada una de estas tres causales tiene un procedimiento que el Hospital de Panguipulli no puede realizar, reitera su directora. Y profundizando en cada una de ellas, ante nuestra consulta, afirma que “en la causal por Enfermedad Grave de la Madre, nosotros hemos planteado en todos lados y con mucho énfasis que, como siempre, vamos a hacer todo lo posible para salvar una vida,  de la madre en este caso”.

Tilly Rivas añade que “si la vida de una usuaria corre peligro, y como necesidad hay que realizar alguno de estos procedimientos, se hará en las mejores condiciones posibles; vamos a estabilizarla para luego derivarla, porque nosotros no tenemos las condiciones para cuidar a una persona que esté con riesgo vital, eso pasa con todas las otras patologías que superan nuestro nivel resolutivo”.

“Si es una mujer que sufrió un accidente automovilístico o presenta una cardiopatía, nuestra única misión como hospital de baja complejidad es tratar de estabilizar y derivar lo más prontamente posible a un centro que pueda resolver la situación de salud de la usuaria”.

Respecto de la otra  casual, que dice relación con una Malformación Incompatible con la Vida, Tilly Rivas asegura: “La verdad que esos casos prácticamente no llegarían al Hospital de Panguipulli, porque la ecografía de rutina que se realiza la usuaria se hace en la Atención Primaria. Por lo tanto, frente a estos casos, que a la colega le merezcan duda y le parezca que existe una malformación incompatible, lo que hace es derivar a la madre al centro de resolutividad, que para nosotros es Valdivia, y una vez atendida por un especialista en medicina fetal, que son pocos acá en la región, se va a poder determinar si es efectivamente una malformación incompatible con la vida o no. De existir una malformación incompatible con la vida, obviamente la interrupción se hará allá mismo”.

En cuanto a la tercera causal, por Violación, la profesional  puntualizó que “nosotros nos comprometimos a darle la acogida a la usuaria que se acerque a nosotros, hacer la denuncia si corresponde hacerla, y derivarla al centro asistencial más próximo donde se le puedan dar las garantías de calidad y seguridad para que su aparato reproductor quede en las mejores condiciones posibles, porque ella, después, en algún momento va a querer ser madre”.

a modo de antecendente, la directora del hospital confirma que desde que se promulgó la Ley de Aborto en ese centro asitencial no se ha recibido ninguna solicitud de interrupción voluntaria del embarazo por ninguna de las tres causales.

Lo que asegura Tilly Rivas es que más allá de haberse declarado Objetores de Conciencia el Hospital de Panguipulli no tiene la infraestructura ni los especialistas, tampoco tiene la tecnología, para poder practicar el aborto en tres causales. “Correcto. En estos casos se necesita una buena anestesia y nosotros no tenemos anestesista. Hay que pensar que tiene que tratar a la mujer con una dignidad acorde a lo que está viviendo. Es muy diferente una situación de urgencia en donde hay cosas que se pueden obviar, pero no cuando se tiene que planificar y donde perfectamente se puede derivar. Nosotros (en distancia con Valdivia) no estamos tan lejos”, puntualizó.

“Yo siempre fui enfática y muy clara: la idea de nosotros no es “sacarnos el pillo”, es decir, la derivo al primer hospital del Estado que tengo más cerca. Nosotros estamos claros que los hospitales de Lanco, de Los Lagos, de San José de Mariquina, tampoco están en condiciones de hacer el procedimiento bajo esas condiciones. Entonces, la única forma de poder aplicar el procedimiento es derivarlo al centro de alta complejidad que tenemos más cercano, y eso es Valdivia”, dijo la profesional.

Tilly Rivas asegura que “para la aplicación de la interrupción voluntaria del embarazo los únicos que están en condiciones de poderlo realizar en condiciones seguras y de calidad son los hospitales de mediana y de alta complejidad. El Estado en estos minutos no tiene los medios para poder realizar estos procedimientos en los hospitales de baja complejidad, por lo tanto esos hospitales, que son similares al nuestro, van a tener que derivar a las pacientes porque no existe el personal médico calificado para poder realizar este tipo de procedimientos ni tienen los anestesistas. Ahora, si todos los hospitales de la región, que son de la misma complejidad que nosotros, van a tener que derivar al Hospital de Valdivia, ¿Por qué nosotros no? ¡Si siempre hemos funcionado igual como han funcionado los hospitales de baja complejidad del Estado”, puntualizó.

“Nosotros somos una institución que se ha manifestado a favor de la vida. Claramente nosotros también somos obedientes de la legislación vigente, y si la legislación vigente te dice que como institución no podemos ser objetores de conciencia, por supuesto que no lo vamos a ser. Pero independientemente de eso en este hospital no existen los medios para poder dar una prestación segura y de calidad”, confirmó.
 

FINANCIAMIENTO

Consultada Tilly Rivas en que situación quedarían ante la probabilidad de dejar de percibir financiamiento del Estado, vía DFL 36, por la prestación de servicios de ginecología y obstetricia al ser un hospital Objetor de Conciencia, la Directora del Hospital de Panguipulli responde que “eso sería muy triste. Sería muy lamentable que el Estado tome una determinación tan drástica de terminar el DFL 36, que es nuestra fuente principal de financiamiento, porque dejaría a toda una comuna sin atención médica. En Panguipulli no hay hospital estatal, nosotros no tenemos recursos propios para trabajar, la población que nosotros atendemos es de las más desposeídas, no es gente que puede ir a pagar a una clínica o que tiene la opción de optar a otra vía de salud. Por lo tanto, pensar en terminar un DFL sería un daño enorme a nuestra comunidad”.

“Lo que pasa en este caso, si es que el Estado cortara el convenio DFL 36, cortaría la atención de salud en la comuna, porque la atención a la cual tienen la posibilidad de acceder todos los beneficiarios de Fonasa es a través de este DFL 36, no existe otra forma. Si fuera tan extremo y que no se pueda generar un convenio DFL  36 por esta situación, insisto dejaría sin atención de salud a toda la comuna”, adelantó la directora.

Tilly Rivas afirma que de suceder una situación como la planteada significaría que la comunidad de Panguipulli tendría que recurrir a otros centros asistenciales de la región. “Para todo, cada persona que solicite atención de salud, sea por la causal que sea; una atención de urgencia, una hospitalización o un examen, tendría que acudir a los centros de salud más próximos, que serían Lanco o Los Lagos, y a la Atención Primaria (Cesfam) que tendría que ver la manera de poder otorgar atención de morbilidad las 24 horas del día”, aseguró Rivas.

Consultada la directora respecto de las prestaciones de salud que se entregan en el Hospital de Panguipulli, respondió que “todas las instituciones de salud trabajan de acuerdo a una cartera de prestaciones, la que se habilita año a año, es decir, qué prestaciones se van a realizar. Los centros de mayor complejidad ponen cirugías cardiacas, cirugías digestivas, endoscopias, todo ese tipo de cosas”.

“Ahora, nosotros como somos un hospital de baja complejidad nuestra cartera de prestaciones es fundamentalmente hospitalización, atención de urgencia, atención de partos, colocación o extracción de dispositivos intrauterinos, exámenes de laboratorio y algunas prestaciones quinésicas. Eso es como lo principal que tenemos nosotros, también radiología, pero básica”, dijo la directora.

Consultada si de dejar de recibir financiamiento Estatal se corre el riesgo de no poder brindar todas las prestaciones señaladas, Tilly Rivas es clara en responder que “eso es correcto. Nosotros no podríamos brindar ningún tipo de atenciones, solo podríamos dar una atención a la persona que pudiese pagar, pero aún así sería por una situación tremendamente transitoria, durante un tiempo muy corto, porque nosotros como institución no tenemos recursos propios para operar. De hecho el DFL 36, del que estamos hablando, desde hace mucho tiempo que no logra dar cobertura al sustento del hospital. Nosotros desde hace años que estamos en conversaciones con el Servicio de Salud y con el Ministerio de Salud, ya que los fondos que tenemos asignados a través de DFL 36 son absolutamente insuficientes para poder seguir trabajando”.

Sobre esta delicada situación de financiamiento, conocido por la comunidad de Panguipulli, la Directora del Hospital de Panguipulli confirmó que “por dos o tres años han tenido que suplementar ese DFL 36 con convenios complementarios, y este año estamos en una situación nuevamente muy compleja. Mantuvimos conversaciones con el Ministerio de Salud y con el Servicio de Salud Valdivia para que se vea la manera de buscar otro tipo de financiamiento, porque esto es muy injusto; el DFL 36  da un monto máximo de dinero que se puede facturar de manera mensual, y eso es mucho menos que las prestaciones que nosotros hacemos todos los meses. Pero claramente, como esta institución tiene un fin social, yo no puedo decir el día quince de cada mes que la plata del Estado se acabó y usted (como paciente) no tiene derecho a las prestaciones. Nosotros seguirnos atendiendo todo el mes y todo lo que se pasó no se logra facturar. Entonces, ninguna institución que no sea del tipo que somos nosotros, que es de acción social y sin fines de lucro, puede funcionar así. Eso NO ocurre con otros entes privados con los cuales ellos (Minsal y SSV) tienen convenios. De repente se aprovechan del más chico”, expresa Tilly Rivas en relación a la cruda realidad de cómo están las cosas en Panguipulli, junto con añadir que “ese déficit mensual o anual es el que nos fue haciendo comernos nuestro capital de trabajo que en algún momento hubo y que no nos ha permitido hacer mejoras en infraestructura ni en equipamiento”.

Pero la directora va más allá y advierte que “nosotros hemos planteado esto desde hace muchos años, y lo único que se nos dice es que en algún minuto va a haber un hospital (publico). Yo llevo más de 30 años trabajando acá, desde que yo llegué a Panguipulli se dice que va a haber un hospital del Estado. Nosotros no estamos en contra de un hospital estatal. Nosotros pensamos que Panguipulli se merece mucho más; necesitamos un hospital de mediana complejidad, aquí ya no se necesita un hospital de baja complejidad, pero no queremos que sea menos que esto, nosotros queremos que sea mucho más. Y lo que nosotros hemos pedido insistentemente al Minsal es que se nos dé la posibilidad, por la cantidad de años necesarios hasta que esté listo el nuevo hospital, ocho o diez años, no lo sé. Nosotros, en la situación financiera que estamos ahora, no podríamos funcionar durante todo ese tiempo”.

Tilly Rivas reconoce que lo que se pide es que el Estado se haga responsable de aquellas prestaciones que el hospital entrega y que no son, cuyo déficit anual asciende a unos 250 millones de pesos aproximadamente. “Correcto, porque nosotros durante muchos años estamos haciendo más prestaciones de  las que el Estado paga. Es decir, el Estado debería hacerse cargo de cancelar toda la cantidad efectiva de prestaciones que nosotros realizamos y que es a su población beneficiaria, ya que nosotros atendemos fundamentalmente a usuarios de los Grupos A y B de Fonasa y también PRAIS. Todas las personas que están en grupos más altos y que son de isapres no se atienden aquí, salvo una atención de urgencia”.

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